
Siempre me han
gustado las cronologías de artistas, desde la magistral Notas para
una Biografía de Max Ernst hasta el resumen de vida más aséptico.
Ha sido un
honor para mí el escribir Carlos Pazos, obra y vida. Una biografía
cronológica. Biografía de un artista para quien la relación
entre vida y obra es enormemente importante , para su retrospectiva No Me
Digas Nada en el Macba y en el Museo Nacional Reina Sofía. Selecciono
aquí algunos años que me parecen significativos en su carrera.
1961- La rutina
del colegio y la presión familiar en torno a sus estudios, a pesar
de su buen rendimiento académico, hacen que Pazos busque el cobijo
de una enfermedad imaginaria no muy distinta de las depresiones que padecen
su padre y abuela y que padecerá el mismo en su vida adulta.
Tumbado largas
horas en la cama contempla las ilustraciones de libros que no lee y que generan
nuevos mundos y relatos en su mente.
1963- Pazos descubre el rock and roll. Compra su primer disco de Elvis. Se
escapa de casa para ir a ver un concierto de Bill Halley en Castelldefels.
Aprende a aporrear frenéticamente una guitarra lleno de nueva vida
y energía. Su madre dirá- Este chico ha hecho el bachillerato
pegado a un tocadiscos.
Pazos acostumbra a visitar con su padre las galerías de arte los sábados
a la tarde y comienza a dibujar obsesivamente.1975- Con la serie de fotografías
Voy a hacer de mí una estrella , coincidente en el momento de su elaboración
con la agonía y muerte de Franco, el artista comienza una serie de
obras como artista-actor que durará los próximos cinco años.
La manipulación de la propia imagen como obra, creando un personaje,
se relaciona con actitudes heredadas de Dalí y cercanas a Warhol y
Beuys , que trabajan la asunción del mito como transmutación
narcisista en la conquista de una realidad hostil. La colección de
obras será expuesta en enero de 1976 en Vinçon.
Esta serie tiene un efecto psicológico inmediato sobre el propio artista,
que pasa bruscamente de ser un joven tímido y lacónico a ser
un hombre locuaz y extravertido.
1976- Viaja por primera vez a Nueva York. Allí entra en contacto con
la colonia española, entre ellos el escritor Eduardo Mendoza y el psiquiatra
Jaime Nos. Consigue mostrar sus fotografías a Andy Warhol, que se interesa
en emplearlo como actor en una de sus películas. Este salto a la pantalla
no llegará a realizarse al carecer Pazos de la green card, documento
sin el cual no puede trabajar legalmente en los Estados Unidos. Pazos queda
enamorado de la ciudad.
1978- Organiza junto a Manel Valls los Bailes Selectos en el Salón
Cibeles de Barcelona. Estos bailes de estética retro obtienen un gran
éxito de público. En palabras de Ramón de España
- en un mundo de progres descamisados y groseros fumadores de hachís,
los señores Pazos y Valls trataron de poner un toque de distinción
en la noche barcelonesa.- la estrella ha conseguido crear su espacio, su pequeño
imperio. Acodado en su palco, Pazos, que jamás baila, oficia de anfitrión
contemplando con melancólica lejanía las evoluciones de las
parejas en la pista, mientras escucha a la orquesta tocar ritmos latinos y
viejas melodías de Broadway y Hollywood.
Los bailes selectos se celebran hasta bien entrado 1982. Los jueves se reservan
para una velada de rock donde actúan entre otros Loquillo y la Banda
Trapera del Río. También actuará en Cibeles el Gato Pérez,
mítico renovador de la rumba catalana. Amistad entre Gato Pérez
y Carlos Pazos, que realiza la portadas de su disco Carabruta . Posteriormente
realizará otras cuatro portadas para este músico.
Por esa época y durante los años ochenta Pazos diseña
portadas de discos para los grupos Gamine, Ricky Amigos, Claustrofobia y para
otros del sello Marilyn Records .
Realiza la acción The Floor of Fame en el Centro Pompidou de París,
dentro del marco de la exposición Seny i Rauxa. Pazos llega al centro
Pompidou a bordo de una gran limousina. Elegantemente vestido, rodeado de
guardaespaldas, la estrella atraviesa una nube de curiosos, hasta donde le
recibe el director del museo, junto a un recuadro de cemento fresco, donde
Pazos deja la impronta de sus manos antes de inaugurar la sala donde se exponen
sus imágenes y objetos.
1986- El difícil y doloroso proceso de separación de su pareja
queda reflejado en una potente serie de objetos, que trascienden el souvenir
para convertirse en exvotos que exorcizan el sufrimiento vivido. Esta serie
se prolongará hasta 1988. Títulos como Con lágrimas de
cocodrilo, Vaya zorra o Había dejado profundas cicatrices en mi corazón
y en mi talonario, nos dan idea del tono desgarrado, similar al de las canciones
de desamor mejicanas y los tangos, pero cargados de una ácida ironía,
que tienen estos objetos.
Recupera la relación con Montserrat Cuchillo, amor de la adolescencia.
Cuchillo es el pegamento con el que se recompondrá la figura rota de
la estrella triturada.